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Bienvenidos a JAENDONDERESIDO, blog cultural de la ciudad de Jaén "VIVIENDO JAÉN" 2010/2016.
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DE PASEO POR EL JAÉN ANTIGUO

PRESENTACIÓN.

Francisco Arévalo Badía, secretario de la Asociación de Vecinos Loma del Royo y Vicepresidente de la Federación de Asociaciones Vecinales Ciudadanos Por Jaén. Nació a mediados del pasado siglo y su infancia pasó recreándose en el casco antiguo. Prejubilado de la banca, después de 31 años de actividad profesional, dedica todo su tiempo a la familia, el deporte y el movimiento vecinal. De una manera especial siente una gran vocación por el arte, a través del dibujo y la pintura, que practica con verdadera pasión. Durante tres cursos académicos aprendió los primeros pasos del dibujo bajo la dirección de Fausto Olivares,
Profesor de la Escuela de Artes y Oficios, de Jaén, siempre ha preferido el dibujo a plumilla, y, como amante de la historia local, está entregado, por completo, a la investigación sobre las plazas, las calles, los monumentos y rincones del Jaén antiguo, bastantes de ellos desaparecidos y que él ha sabido plasmar en sus trabajos para avivar su recuerdo en unas muy acertadas recuperaciones. Ha expuesto sus dibujos, que constituyen hoy un valioso material, en varias muestras que cuentan siempre con el aplauso y admiración de sus visitantes.
Con Matías D. Raez Ruiz ha participado en la edición del libro “Historias y Leyendas de Jaén”, que promovió, con bastante éxito, la propia Asociación de Vecinos.
Este destacado dibujante tiene ya una excelente trayectoria. Cientos de láminas lo avalan como expositor y en éste caso, como ilustrador de libros.
En la actualidad se encuentra terminando un nuevo libro que espera sea editado en breve con las ilustraciones de los monumentos y calles más emblemáticas del renacimiento en Úbeda Baeza y la Catedral de Jaén.
La colección de dibujos que iniciamos hoy, corresponde al libro titulado "De paseo por el Jaén antiguo" bajo la autoría de Francisco Arévalo que contiene textos del propio autor colaboraciones de prestigio como José Luís Buendía López, Rafael Cámara Expósito, Pedro Casañas Llagostera, Manuel López Pérez, Francisco Juan Martínez Rojas, Vicente Oya Rodríguez y Matías Raez Ruíz. El montaje y adaptación corrió a cargo de Francisco Céspedes García y promovió su edición la Asociación de Vecinos Loma del Royo, contando con la colaboración de la Junta de Andalucía, Delegación Provincial de Obras Públicas y Vivienda y Excmo. Ayuntamiento de Jaén.

Calle Fernando IV (Arrabalejo. Puerta del Sol).

Junto a la famosa Fuente del Arrabalejo, que se construyera allá por el año 1573, arranca la calle Fernando IV, que en pendiente más o menos pronunciada y acomodándose a la orografía del lugar, desemboca en la Plaza de Cambil.
Calle otrora labradora y de mucho trajinar, por ser salida de la collación de San Miguel hacia la parte nueva que se fue abriendo.
El nombre más primario del que tenemos noticias, es el de calle de La Noguera. Alternando con este nombre y en buena parte del siglo XIX, fue llamada también como de La Almona. De una forma, digamos menos formal, fue llamada con frecuencia como calle de los Portales del Arrabalejo.
En el famoso acuerdo municipal de 14 de agosto de 1832, sobre al cambio de nombre de algunas calles, con motivo de la venida de la Reina Isabel II, fue otorgado a esta el nombre de Fernando IV, en homenaje a este rey llamad El Emplazado.
En el año 1848, estaba establecida en esta calle una nombrada fábrica de sombreros propia de la sociedad que formaban don Antonio de Gato y don José María Ruíz.
Ya más recientemente y como establecimientos que hemos conocido recordamos el famoso y popular Bar Alba y también la Barbería de los Bigotes, la carbonería de Talento y la taberna El Alcaudón, de don Apolonio Cano.
Finalmente y ya en nuestros días, apenas iniciarse la calle y en su mano derecho, encontramos la conocida taberna "El chato".
(Textos Pedro Casañas Llagostera).



Calle Rey Alhamar

Es calle relativamente joven, contando apenas setenta años de antigüedad, calle que asciende mirando hacia la Cruz del Cerro de Santa Catalina.
En 1944  fue nominada con el nombre de Rey Alhamar, -Mohammad I Ben Jusuf Ben Nazar-, considerado como primer soberano de la Dinastía Nazarí.
Tanto esta calle como las adyacentes, formaban parte de una de las huertas más nombradas de esta zona del Arrabalejo; la Huerta de Polvero, que en el año 1899 vendieran don Luis y doña Francisca de Bonilla y Tenorio, a don José Ramón Herrera Berrio, familiar muy próximo a don Inocente Fe.
Como dato anecdótico y curioso, bien merece señalar que al abrirse esta calle y naturalmente no tener nombre, don Inocente solicitó del Ayuntamiento el nombre de Rey Alhamar, que había sido quitado de la plaza de la Estación de Autobuses. El entonces alcalde don Juan Pedro Gutierrez Higueras, con su particular humor contestaba así: "Mi querido amigo: En contestación a su atenta petición, tengo el gusto de manifestarle, que a partir de esta fecha, el Rey Alhamar ha pasado a prestar sus servicios a la calle donde usted habita".
(Textos Pedro Casañas Llagostera).


Plaza de Cambil.

Situada en el plano superior del Arrabalejo Alto, accediéndose a ella desde las calles Borja, Fernando IV y la mal llamada hoy Hornos Caños, pues su nombre de origen es Horno del Caño, tal y como se contemplo en acuerdo municipal de 1746: "que se repare el trozo de muralla que hay frente a la calle Horno del Caño".
Por la costumbre que había en ocasiones, de nominar calles y plazas, en función del personaje más o menos notable que en ellas tuviese su domicilio según una escritura de una casa dice así: casa situada en la plaza de Don Lucas de Cambil. 
En el dibujo que ilustra este comentario observamos una modesta hornacina que estuvo dedicada al Santísimo Cristo de la Salud, en casa antiquísimo que su emplazamiento corresponde hoy a la casa cuatro.
Tuvo que ser esta plaza lugar de mucho trajinar, cuando aún permanecía la muralla que la separaba de la actual Millán de Priego, sobre todo por la proximidad a la Puerta de Aceituno, dando acceso por allí a la ciudad.
La perspectiva que nos muestra el dibujo es muy diferente a la visión actual. Las nuevas edificaciones con  sus alturas, han tapado la cresta que le adornaba, de la parte alta de la fachada del Hospital de San Juan de Dios.

(Textos Pedro Casañas Llagostera).


Calle Ormendo.

Nos encontramos ante uno de los rincones más sugerentes y de más tipismo, de la que fuera collación de San Miguel, resultado de la confluencia de las calles Ormendo y Hospital de San Miguel, con este edificio frontal, hoy muy diferente, del que nos muestra el grabado que observamos.
El nombre de Ormendo es muy extraño, y de salida no de mucha base para localizar su origen. En agosto de 1862, por el acuerdo municipal de cambiar el nombre a algunas calles de la ciudad, a esta, le pusieron el nombre de calle del Doctor Ojeda, médico famoso en aquello época y que posiblemente hubiera vivido en esta calle. Sin embargo, como ocurrió con algunos otros cambios, no prosperó siguiendo de Ormendo hasta nuestros días.
Encontramos datos oportunos, para saber que en esta calle vivió el Caballero Veinticuatro Mendo de Contreras Torres, del Hábito de Santiago: "Casa en la calle que llaman de Don Mendo de Contreras, que linda por un lado con la calle Horno de los Negros", según el Catastro de la Ensenada. Esta circunstancia, hacía suponer, que el nombre de Ormendo, bien pudiera ser una corrupción de Don Mendo por Ormendo, buscando así el origen de su nombre.
Sin embargo, recientemente he tenido la oportunidad de ver en fondos del Archivo Municipal y en tres relaciones antiguas de calles, este nombre escrito con hache: Hormendo. Consultado el diccionario, no la encontré, pero si la palabra Hermento, cuyo significado es "Fermento, levadura". Dada la proximidad tanto del Horno de los Negros como de otro horno situado en la calle Lavanderas, ambos a escasos metros de esta calle, bien pudiera haber ocurrido que algún establecimiento dedicado a surtir de este indispensable elemento para la elaboración del pan, a los hornos cercanos, hubiese existido allí.
Es una suposición, pero ¿pudo ser esta "calle de la levadura"? ¿Del Fermento? ¿Del Hormento?

(Textos Pedro Casañas Llagostera).


Calle del Rostro

En la parte más alta de la calle Santa Cruz, se inicia esta calle del Rostro, que en diversos quiebros, desciende para desembocar en la plaza llamada del Rostro, nombre que al parecer se debe a la existencia que hubo en tiempos pasados, de una hornacina en alguna fachada, con un cuadro o estampa del Santo Rostro.
En el acuerdo municipal de 14 de agosto de 1862, sobre el cambio de nombre a diversas calles de la ciudad, a esta del Rostro le pusieron "calle de la Santa Capilla", por el hecho de estar ubicada en ella esta institución... En cambio como el de algunos otros, no prosperó y del Rostro es llamada hasta nuestros días.
La calle del Rostro, es parte importante del conjunto de lo que fue Judería de Jaén, y que en nuestros días se pretende rehabilitar, volviéndole como a sus adyacentes, la impronta clásica y el carácter particular que debió tener y que muestran otras Juderías.
Hacia 1870, en el número dos, estuvo la fábrica de aguardientes de don Francisco Damas Arrabal y frente al edificio de la Santa Capilla el Molino Aceitero de don José Toral y Bonilla.

(Textos Pedro Casañas Llagostera).


Calle Córdoba

En el corazón del barrio de la Magdalena y casi tocando a la iglesia parroquial, encontramos esta irregular calle, anchurosa formando una pequeña plazuela en su principio y acusadamente estrecha en su continuación, que partiendo de la calle Santo Domingo Bajo, desemboca en la calle Santa Úrsula frente a la fechada principal de este monasterio.
Debe su nombre al hecho de haber vivido en ella y en la casa grande, frontón de esta plazuela, entre finales del siglo XVI y principio del XVII, un personaje notable de la ciudad: Don Antonio de Córdoba, según testimonio que encontramos en un acuerdo municipal del 27 de julio de 1609, que transcribo: "Este día la Ciudad acordó, que ninguna persona eche basura, broza, ni tierra ni inmundicios en la plazuela de don Antonio de Córdoba, ni en el caño que en ella hay, so pena de seiscientos maravedís aplicados conforme a la ordenanza, cometiéndose a don Ambrosio Suárez del Águila, Veinticuatro, mando limpiar el caño a cargo de los que tiene servidumbre de él".
Parten de esta vía poco transitable, sólo a su izquierda, la calle Arquillos, antes Arquillos de Santo Domingo, y un pequeño callejón sin salida, con nombre evocador de leyenda y misterios: calle "Duende de la Magdalena", que trasladándonos con la perspectiva del tiempo a épocas pasadas y en noches cerradas, aterrorizaba al vecindario medroso a  acercarse a este lugar. También otra calle nombrada "del Duende" existió en la collación de Santa María, que hoy la conocemos como calle Joaquín Costa.
En 1821, existía en esta calle la casa-horno de pan cocer, de don Lorenzo de Sena y que lo regentaba el francés afincado en Jaén Luis de Frey.

(Textos Pedro Casañas Llagostera).

Cantón de la Ropa Vieja

Desde tiempo inmemorial, fue conocida y aún mucos la llamamos de la Ropa Vieja, a esta empinada calle que asciende desde la calle Martínezs Molina y Plaza de los Rosales, hasta la de Almendros Aguilar, haciendo un forzado cantón, en pleno barrio de San Juan.
Fue este espacio, lugar donde habitualmente se establecía un mercado para que los ropavejeros ofrecieran su mercancía, naturalmente de ropas usadas y de procedencia en la mayoría de las veces, de ajuares de personas fallecidas. En pleno siglo XVI se le denominaba de la Ropa Vieja.
En el año 1955 y a la muerte de don Antonio Alcalá Venceslada, el entonces Concejal del Ayuntamiento, don Tomás Moreno Bravo, proponía a la Corporación que se diese el nombre de don Antonio a esta calle de la Ropa Vieja, indicando para ello, aparte de su personalaidad y méritos, la ilusión que el escritor hacía a esta calle en uno de los versos del poema-cuento El Cuento de la Cena Jocosa, inserto en el libro Flor de la Canela. Es exclamación que hace el Criado Portugués, moribundo, ante la voz aflautada y fina del fraile Carmelita:

                                                        ¿No me conoces hermano?
                                                         !San Luís me proteja¡
                                                         Ya se quien eres, Teodora
                                                         La hija de la bordadora
                                                         que viven en Ropa Vieja.

Aún trascienden en esta calle de la Ropa Vieja -de Antonio Alcalá Venceslada-, perfumenes semanasanteros, referidos a la Cofradía de Nuestro Padre Jesús, cuando en sus procesiones del Viernes Santo, ya de recogia, subía por esta calle pendiente, buscando los Cantones de Santiago y el Arco de San Lorenzo, no sin antes haberse detenido ante aquella Cárcel de la Coronada -hoy plaza de los Rosales-, ante el pueblo emocionado y sobrecogido, escuchando aquellas sentidas saetas que como lamento y súplica dirigían los presos a la sagrada imagen del Abuelo.

(Textos Pedro Casañas Llagostera).

Arco de San Lorenzo.

Sobre lo que fuera llamada Calle Maestra Alta, en la actualidad de Almendros Aguilar y a la altura de su número treinta y cuatro, se encuentra el Arco de San Lorenzo, conjunto pétreo, como único vestigio que queda de la desaparecida parroquia de este nombre, iglesia que daban sus laterales y puertas de entrada, a las calles Parrilla y San Lorenzo.
en el año 1825 y por el estado ruinoso que presentaba esta iglesia, fue demolida y vendido el solar, respetándose solamente el conjunto que hoy contemplamos, ya que en la parte baja se encontraba la pequeña capilla donde aún se celebraba culto, ofreciéndose sufragio por los difuntos.
La estancia alta, quedó en propiedad del comprador del solar don José María Carrillo, con la obligación de cuidad de la pequeña capilla.
Allá por el año 1877, siendo alcalde de Jaén don Manuel Aranda Messia de la Cerda, se proyectó por el Ayuntamiento la demolición de este resto de de la iglesia, aduciéndose para ello, la estrechez y poca altura del vano del Arco, dificultándose con ello la circulación y tránsito de carruajes. Afortunadamente hubo inquietudes culturales que se opusieron a ello, destacándose entre otras personas de gran sensibilidad, el Arquitecto don Jorge Porrua Moreno, el Canónigo Maestrescuela don Maximiano Ángel Alcázar y don Federico Palma Camacho, Catedrático de Geografía e Historia del Instituto. Con tenacidad defendieron la causa, consiguiendo que por el Ministerio de Fomento fuese declarado Monumento Nacional según Real Orden de 11 de Octubre de 1877, salvándose así de la demolición.
Testigos mudos han sido las piedras de este arco a través de los tiempos de diversas vicisitudes. Así, el 17 de julio de 1811, en su muro exterior, se llevó a cabo el fusilamiento por las tropas francesas, que por entonces ocupaban la ciudad, del guerrillero Pedro del Alcalde, héroe giennense de la guerra de la Independencia.
Según la tradición, en esta iglesia fue velado el cadáver del Rey Fernando IV "El Emplazado. En la capilla del Arco y a los pies de su alter, yacen sepultados los restos de Juan de Olid, Secretario que fue del Condestable Don Miguel Lucas de Iranzo, como los de su esposa Isabel de Rendelez.
Aquí recibió sus aguas bautismales Maximiliano de Austria, primo hermano del Emperador Carlos I de España. La pequeña capilla fue sede del primer y efímero Seminario Conciliar que se abriera  en Jaén allá por 1620, así mismo, anteriormente figuró como Capilla de Jesús Nazareno del Hospital de la Madre de Dios fundado junto al arco por don Luis de Torres en el año 1491.
Fue visitado por S. M. el Rey don Alfonso XIII el 15 de mayo de 1904, y por la Infanta Isabel, el 19 de Octubre de 1915.
Muchos años de abandono tuvo este tan particular Arco, incluso sirvió como refugio antiaéreo en los años de la Guerra Civil. Al fin y después de acertadas gestiones que culminaron en 1980, tras una laboriosa restauración llevada a buen fin por el Arquitecto don Luís Berges Roldán, el Arco de San Lorenzo volvió a abrir sus puertas en el año 1982, siendo cedido en uso a la Asociación de Amigos de San Antón, la cual lo cuida y utiliza sus estancias para actos culturales de divulgación histórica.

 (Textos Pedro Casañas Llagostera).
Calle Vicente Montuno

Justo a los pies de la Iglesia de San Ildefonso, se inicia esta calle siempre llamada Empedrada de San Ildefonso, descendiendo en pronunciada pendiente hasta el Recinto, hoy Adarves Bajos, en el punto conocido como El Caño Valondo, abierto a lo que fue la famosa Huerta Baja.
Apenas iniciaa la calle y a su izquierda, se abre una corta entrada o callejón sin salida, que fue nombrado de muy antiguo como Calle Cruz de la Piedra.
En la actualidad, casi todas son nuevas edificaciones, en general de aceptable gusto, siguiendo cierto carácter tradicional, muy común en las casas de este barrio de San Ilderfonso. Aquellas casas labradoras de puerta y aldabón, balcones risueños de macetas, cmplios portales, donde a un lao y en el suelo, se abría un portón, la suave escalinata de acceso a la cuadra y aquellas anillas en las fachadas para amarrar a las caballerías.
Existió en esta calle una hornacina dedicaa al Cristo de la Salud que mantenía una lucecita permanentemente.
En la sesión plenario que celebró el Ayuntamiento de Jaén el 8 de mayo de 1973 ya propuesta del Teniente de Alcalde don Francisco González Quero, se acordó dar el nombre de Vicente Montuno Morente, a la calle Empedrada de San Ildefonso, como asimismo, solicitar la concesión del título de Hijo Predilecto de la ciudad para el mismo.
Fue don Vicente Montono Morente (Jaén 1898 - Madrid 1975), Funcionario de la Administración Civil del Estado, con destino al Ministerio de Agricultura. Dirigió durante muchos años el famoso y desaparecido periódico local El Pueblo Católico. Devoto fidelísimo de la Virgen de la Capilla y propagador incansable a su devoción, escribiendo centenares de artículos sobre tan mariano tema. Por su constante perseverancia, se le considera como uno de los principales promotores de la Coronación de la Virgen de la Capilla en 1930, como de la coronación en 1953. Es autor del trabajo exhaustivo sobre el historial de esta venerada imagen y cofradía, reflejado en el libro "Nuestra Señora de la Capilla, Madre, Reina y Patrona de Jaén".

 (Textos Pedro Casañas Llagostera).

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