Bajo el título “El patrimonio errante. Arte de Jaén disperso”, el profesor Galera, muy querido en la provincia y con una trayectoria impecable desde su llegada a Jaén en 1972 —donde ha sido catedrático desde 1995—, desplegó su vasto conocimiento y su amplísimo legado bibliográfico para narrar la odisea de numerosas obras maestras nacidas o vinculadas a la tierra jienense que, por ventas, expolios históricos o circunstancias varias, hoy se encuentran lejos de su origen.
Alfonso Rojas Salcedo, presidente del Foro Jaén de Opinión y Debate, presentó con entusiasmo a uno de sus miembros más destacados de la junta directiva: el conferenciante y prestigioso Pedro Galera Andreu, catedrático emérito de Historia del Arte de la Universidad de Jaén y una de las figuras más queridas y respetadas en la provincia.
Rojas Salcedo resaltó el amplio recorrido profesional del conferenciante, quien tras formarse y ejercer en varias universidades españolas llegó a Jaén en 1972, donde ha dedicado más de cinco décadas a servir a la provincia y a su Universidad. Desde 1995 como catedrático de Historia del Arte, Galera se ha consolidado como un referente indiscutible en el conocimiento y la defensa del patrimonio jienense en todos sus ámbitos, con un compromiso profundo que trasciende los límites provinciales.
Su legado es vasto y sólido: cuenta con una extensa producción bibliográfica —libros, publicaciones, artículos y trabajos de investigación—, una trayectoria como conferenciante reconocido nacional e internacionalmente, y una aportación valiosísima a la historia y el desarrollo de la Universidad de Jaén. Su prestigio personal y profesional, avalado por décadas de dedicación, lo convierte en un pilar fundamental para la preservación y difusión de la rica herencia cultural de Jaén.
Vídeo completo de la charla titulada “El patrimonio errante. Arte de Jaén disperso”,
a cargo de Pedro Galera Andreu, y posterior debate.
El conferenciante ilustró con ejemplos impactantes cómo tesoros de incalculable valor —desde el Tesoro de Perotito (s. III a.C.) y los Bronces de Maquiz, hasta el extraordinario Tesoro visigodo de Torredonjimeno (comparable al de Guarrazar), cráteras griegas del Cerro de la Horca, mosaicos romanos de Cástulo, jarrones y azulejos islámicos del siglo XIV, puertas mudéjares, custodias renacentistas o piezas de orfebrería y pintura vinculadas a figuras como Francisco de los Cobos— han terminado en instituciones como el Museo Arqueológico Nacional, el Museo del Prado, el Metropolitan de Nueva York, el Instituto de Arte de Chicago o museos de Córdoba y Cataluña.
Galera destacó la grandeza de este patrimonio oculto y disperso, gran parte del cual radica fuera de las ciudades y yacimientos urbanos, en el rico y a menudo olvidado ámbito rural y comarcal de la provincia de Jaén, donde se gestaron auténticas joyas arqueológicas, visigodas, islámicas, renacentistas y barrocas que atestiguan siglos de esplendor cultural.
Aunque reconoció que la mayor parte de estas piezas difícilmente regresarán, el catedrático abrió una puerta a la esperanza: el cambio de mentalidad en las últimas décadas, con mayor sensibilidad hacia la devolución y el reconocimiento de orígenes, permite soñar con que algunas obras —como ya ocurrió en casos puntuales de exposiciones temporales en Jaén— puedan retornar algún día a su tierra.
Una conferencia amena, documentada con rigor y secuencias gráficas, que no solo trazó el mapa del “patrimonio errante” jienense, sino que subrayó su enorme valor histórico y artístico, la necesidad de su estudio y difusión, y la figura de Pedro Galera como guardián sabio y apasionado de la memoria cultural de Jaén. Un lujo escuchar a un maestro cuyo compromiso con la provincia trasciende fronteras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario