Pregón de Gloria 2026 (Vídeo completo). El Teatro Darymelia se convirtió en un santuario de luz y emoción durante el pregón del Tiempo de Gloria de Jaén, una tarde en la que la ciudad descubrió en Marta Torres Martínez no solo a su pregonera de 2026, sino a una auténtica voz del alma jiennense.
Con la elegancia de su mantilla blanca y la fuerza serena de quien habla desde la verdad, Marta hiló palabra y canto hasta levantar un retrato vivo de nuestras Cofradías de Gloria, de nuestras calles y de nuestra identidad más profunda. Su pregón, íntimo y luminoso, celebró la vida que brota en los barrios, la devoción que se asoma al sol y la esencia poliédrica de una ciudad que se sabe agrícola y urbana, mariana y hospitalaria, antigua y siempre nueva. Entre vivas a la luz que engrandece al Santo Reino y al tiempo que lo llena de esperanza, Marta dejó al público en pie, consciente de haber sido testigo de un pregón que ya pertenece a la memoria de Jaén. El acto, arropado por autoridades y culminado con el Himno de la ciudad interpretado por el Coro del Rocío, cerró una jornada que brilló con la misma intensidad que las palabras de su pregonera.
Vídeo completo del Pregón de Gloria 2026 a cargo de Marta Torres Martínez.
El histórico Teatro Darymelia volvió a abrir su telón para acoger uno de esos momentos que quedan grabados en la memoria colectiva: el pregón del Tiempo de Gloria de Jaén. Bajo la luz solemne del escenario, tomó la palabra el vocal de Manifestaciones Públicas de la Agrupación de Cofradías, D. Juan Ignacio Cevidanes, inaugurando un acto que ya desde sus primeros compases se presentaba cargado de emoción.
El pregonero del pasado año, D. Manuel Castellano Hernández, ejerció de elegante puente entre ediciones, presentando con afecto y admiración a quien asumiría el testigo en 2026: Dña. Marta Torres Martínez. Y fue entonces cuando el Darymelia, casi sin darse cuenta, se transformó en un templo de luz.
Marta, envuelta en la blancura clásica de la mantilla que la acompañaba, ofreció un pregón que no solo se escuchó: se sintió. Con una sensibilidad muy suya, entrelazó palabra y canto hasta convertirlos en un mismo latido. Supo detenerse en cada Cofradía y Hermandad del Tiempo de Gloria, otorgándoles su espacio, su voz y su hondura. Definió este tiempo como “la celebración de la vida, la luz y la identidad local”, y lo hizo con la convicción de quien conoce bien el pulso de su tierra. Para ella, la Gloria es ese instante en que la devoción abandona los templos sombríos y se derrama por las calles, buscando el sol, la convivencia y la alegría compartida.
En un pasaje especialmente brillante, comparó a las cofradías de Gloria con la propia ciudad de Jaén, a la que describió como agrícola y urbana, medieval y docente, mariana y hospitalaria, múltiple y auténtica. Una ciudad —dijo— que respira pureza y carácter, donde la vida brota en los barrios y sus gentes se echan a la calle con una identidad que no se quiebra.
Su pregón culminó con vivas encendidos al Tiempo de Gloria y a la luz que este derrama sobre la capital del Santo Reino, un cierre que levantó al público en un aplauso largo, cálido y agradecido.
El acto concluyó con las intervenciones del Presidente de la Agrupación de Cofradías, D. Francisco Sierra Cubero; del Alcalde de Jaén, D. Julio Millán Muñoz; y del Consiliario de la Agrupación, D. Jesús Millán Cubero, quienes subrayaron la brillantez del pregón y el valor de este tiempo para la ciudad.
Antes de que el público abandonara el Darymelia, el Coro de la Hermandad del Rocío de Jaén —que ya había puesto música al inicio del acto— regaló un último momento de emoción interpretando el Himno de nuestra ciudad luminosa, nuestra Jaén, poniendo así el broche perfecto a una tarde que quedará en el recuerdo.
La mañana en el Teatro Darymelia destacó no solo por la emoción del pregón, sino por la profunda carga simbólica que transmitió la imagen de la pregonera, Marta Torres Martínez, convertida en un auténtico emblema visual del Tiempo de Gloria.
Resumimos un hermoso artículo escrito al respecto por Ángel Marchal Jiménez,Doctor en Patrimonio Histórico por la Universidad de Jaén y Hermano Mayor de la Cofradía del Señor Resucitado)
"Su mantilla blanca de blonda, evocadora de pureza y de la luz de la Resurrección, enlazaba con las tradiciones primaverales de Jaén. El lazo rojo que adornaba su cabello aportaba fuerza y significado, remitiendo tanto a la sangre redentora de Cristo como a la memoria de las pastiras que defendieron la ciudad en tiempos legendarios.
Los guantes blancos reforzaban la solemnidad del momento, mientras que su vestido floral evocaba los campos y huertas jiennenses en pleno despertar primaveral. Completaba el conjunto una selección de joyas sencillas pero cargadas de historia, entre ellas los pendientes con los que su abuela se casó hace setenta años y un colgante de la Virgen que la pregonera besó emocionada durante su intervención. Todo ello conformó la imagen de una mujer que, desde su fe y su identidad jiennense, proclamó con autenticidad el mensaje central de la Pascua."
No hay comentarios:
Publicar un comentario